
Este viaje es de esas estampas que te marcan durante mucho tiempo, fotografías que guardas con el mejor de los recuerdos. En el interior de la provincia de Tarragona, tras una sinuosa carretera a través de las Montañas de Prades, llegamos hoy al Monasterio de Poblet. En coche, tren, autobús o reservando algunos vuelos baratos, es un lugar que no debéis perderos.
Se trata de un monasterio cisterciense que data del siglo XII. Los primeros monjes que llegarón hasta aquí venían del Monasterio de Montfroide en Francia. Lugar místico desde el principio de los tiempos, el sonido de la naturaleza, los valles fértiles de los alrededores y la fuente del interior del claustro parece que fueron los únicos ruidos de la zona durante siglos.
Aunque hoy ya no se puede ver todo el conjunto del monasterio, sigue siendo una verdadera maravilla. Hay que recordar que Poblet fue el último rincón que pudieron mantener los musulmanes en Cataluña, de ahí que rápidamente el monasterio se convirtiera en uno de los centro cistercienses más importantes de España.

