Carmona, la bella de Sevilla

Esta maravillosa ciudad impacta por sus fabulosos edificios y monumentos.  Carmona se encuentra en la provincia de Sevilla y ubicado a solo 43 kilometros de su capital. La ciudad está construida sobre una colina que domina la llanura central de Andalucía. Cuenta con un floreciente comercio de vinos, aceite de oliva, cereales y ganado.

Carmona tiene una plaza maravillosa en el centro, la Plaza de San Fernando, donde muchos de los residentes locales se reúnen. Hay varios bares pequeños alrededor de su borde. Desde esta plaza calles, estrechas en todas las direcciones. Hay iglesias en todas las direcciones y sus torres dominan el horizonte.

Carmona es una ciudad fácil de llegar. Sólo tiene que encontrar los mejores vuelos baratos low cost en la web y de esta forma compenetrase con su historia y paisajes. Cabe anotar que la mayoría de los monumentos más importantes se encuentran en la zona centro.

Carmona, pueblo con larga historia

Carmona

Carmona, pueblo andaluz, es un pueblo con larga historia a sus espaldas. Poblada desde tiempos remotos, ha visto pasar por delante varias y las más diversas culturas. Pasaron por Carmona los Tartesos, se convirtió en colonia fenicia y romanos y árabes también se establecieron aquí. Así pues, no podremos negar su característica histórica y potencia turística.

Posee un recinto amurallado de origen romano, al que pertenecen las puertas de Córdoba, Sevilla y el Anfiteatro. La necrópolis, del siglo I a.C. también es romana y se emplaza fuera de la ciudad, lugar donde podremos ver cientos de tumbas y cámaras sepulcrales excavadas en la roca.

Si entramos dentro de las antiguas murallas, en pleno barrio viejo de Carmona, se ve que el municipio ha sabido conservar su aspecto más árabe, de hecho es toda una medina con calles en las que aparecen hermosas manifestaciones de arquitectura civil y religiosa de la época.

Pero hay todavía más. Sobre el perfil de la ciudad se alza la iglesia de Santa María la Mayor, iglesia que fue construida allá por el siglo XV sobre una mezquita árabe. También hay más iglesias de interés como el San Felipe, del siglo XIV y de estilo mudéjar y el de San Pedro, de estilo barroco y con una torre que nos recordará mucho a la Giralda de Sevilla.

A cada paso que damos por Carmona, no podemos dejar de ver edificios de todas las épocas. Ahí está por ejemplo el dieciochesco Convento de las Descalzas y el Alcázar de la Puerta de Sevilla, con orígenes cartagineses. Si lo preferimos podemos ascender hasta lo alto del pueblo, a su punto más alto y ver el Alcázar almohade del Rey Don Pedro, hoy día constituido como Parador de Turismo. Construido en época musulmana, el alcazar fue al principio residencia de taidas. En el siglo XIII y bajo el mandato del rey Pedro I “el cruel” se hicieron profundas reformas que le dan la apariencia de recinto fortificado actual. Según dicen las leyendas, este impresionante palacio llego a ser uno de los preferidos del monarca castellano.

Para acabar, podemos decir que Carmona, además de cultura también ofrece otras opciones o posibilidades de ocio como, por ejemplo, el senderismo o el montar a caballo. Para los más pequeños está el zoo situado en la localidad.

FOTO VÍA: tedbassman