
Avilés se sitúa en la franja costera central de Asturias, al oeste del cabo Peñas. Es una antigua villa marinera que combinaba su economía con el campo, no obstante, hoy día encontraremos una ciudad moderna y un centro siderúrgico de primer orden a causa del crecimiento demográfico e industrial.
Hay que tener en cuenta que Avilés es la tercera ciudad más importante del Principado de Asturias después de Santander y Torrelavega. Además, pese a ser una de las ciudades más grandes e industrializadas, todavía podremos dar una vuelta por sus calles encontrando bellos monumentos y rincones preciosos.
Así, caminar por su casco antiguo, por las calles que han sido declaradas Conjunto Histórico Artístico Monumental es caminar por entre verdaderas joyas de la arquitectura civil y religiosa asturiana.
Podremos comenzar nuestra visita por las peatonales calles de Galiana y Rivero, buenos lugares para pasear e ir de compras. Luego podríamos visitar la plaza España y visitar el Ayuntamiento, la iglesia vieja de Sabugo (siglo XIII) y la más moderna dedicada a Santo Tomás de Canterbury.
Si tiramos por la arquitectura civil, además del Ayuntamiento, podríamos ver diferentes palacios como los de Valdecarnaza y Camposagrado, ambos hermosos y nobles, además del teatro Palacio Valdés.
En 1980 la ciudad inauguró el nuevo muelle pesquero y la cofradía de pescadores Virgen de las Mareas, en cuya lonja se subasta nada más y nada menos que hasta el 70% de la pesca capturada en Asturias. Esto quiere decir que Avilés, a pesar de su escasa flota pesquera, se ha situado como el puerto asturiano más productivo, famoso e imprescindible.
En fin, visitar Avilés es visitar un aroma extraño. Una mezcla entre la industria siderúrgica más “bruta” junto a las ocupaciones tradicionales de Asturias como la pesca y el campo. Avilés es un buen lugar para vivir o convivir con el contradictorio norte de la península, norte que pese a la escarpada geografía ha sabido crear y ser uno de los referentes industriales de España (dejando de lado Madrid y Barcelona) sin perder lo bello de su paisaje.
FOTO VÍA: Oscar de Arriba
