El Castillo de Peñíscola

Muchos se traen en la memoria la estampa de una ciudad de playas, hoteles y buen ambiente. No es para menos, pues Peñíscola es uno de los grandes destinos turísticos del verano. Sin embargo, desde muchos siglos antes que aquí se pensara en ser un icono de la temporada estival, ya el horizonte de la ciudad estaba dominado por la imponente figura de su castillo.

Si tenéis pensado reservar vuestros hoteles en Peñíscola, seguro que desde cualquier punto de la misma veréis el sólido pñasco sobre el que se asiente la antigua fortaleza. Cuenta la historia que este castillo ha sido, junto al Vaticano y el Palacio de los Papas de Avignon, el único lugar que ha sido Sede Pontificia, hecho que por sí solo ya le hace merecedor de una visita detallada.

Se comenzó a construir a finales del siglo XIII, y apenas se tardaron doce años en concluir las obras. Fueron los caballeros templarios los que corrieron con los gastos, lo que, gracias a sus ingentes recursos económicos en la época, propició que se tardara relativamente poco en la construcción.

El peñón de roca sobre el que se levanta el castillo se halla en un saliente del mar. Imaginaros entonces las vistas del Mediterráneo que podemos tener desde sus almenas. Su ubicación inexpugnable fue la que eligió el enigmático Benedicto XIII, más conocido como Papa Luna, para su reclusión. De ahí lo de ser Sede Pontificia.

Si tenéis la oportunidad de visitarlo os encontraréis con un castillo de cinco torres cuadradas. Se trata a decir verdad de un castillo recio, imponente y de altos muros. Al igual que muchos otros castillos, dos torres flanquean la puerta de entrada, aunque posiblemente la más interesante sea la Torre del Homenaje, en la que puede verse el blasón pontificio, la tiara y la luna, símbolos del Papa Luna y que dan fe de su presencia en el castillo.

Nada más entrar llegamos al patio de armas, y a la derecha las estancias del Papa. En la parte de la izquierda se encuentra la iglesia de los templarios, y a su alrededor diferentes salones.

– Información adicional

  • Horarios: El Castillo de Peñíscola se puede visitar del 16 de octubre hasta el Domingo de Ramos de 10.00 a 17.30, y desde el Domingo de Ramos al 15 de octubre de 09.30 a 21.30 horas. Cierra los días 1 y 6 de enero, 9 de septiembre, 9 de octubre y 25 de diciembre.
  • Precios: Adultos 3,50 euros, mayores de 60 años y grupos de 30 personas o más 2,50 euros, gratis para minusválidos y niños menores de 10 años. En Semana Santa y entre los meses de junio a septiembre hay visitas guiadas gratuitas.

Foto Vía Radio Ulldecona

 

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